Los roedores causan el 40% de las zoonosis

En el imaginario colectivo, los ratones y las ratas aparecen como animales, por regla general, sucios, relacionados con la pobreza y causantes de enfermedades y epidemias. Una idea preconcebida que, en el caso de las enfermedades, está en concordancia con la realidad. Consciente del problema que pueden suponer los roedores, entre otras cosas como vectores de enfermedades, la Organización Mundial de la Salud (OMS), junto a la Organización Panamericana de Salud (PAHO) con el apoyo del Ministerio de Sanidad peruano y el departamento de desarrollo internacional del Reino Unido, ha desarrollado en Lima (Perú) el primer encuentro científico enfocado al problema de los roedores y a una mejor protección de la salud humana, en un claro ejercicio del concepto ‘One Health’.

De este encuentro emana una necesidad urgente, y es que los científicos han determinado que es necesaria una colaboración entre los expertos en salud pública y los de control de plagas (concretamente de roedores), para promover un control de roedores integrado y basado en la evidencia científica. Así como para facilitar el intercambio de información entre los diferentes sectores.

La reunión tuvo como objetivos realizar un balance de la situación, acordar los principios técnicos básicos del control efectivo de roedores y definir prioridades en términos de investigación y desarrollo, capacitación y defensa frente a las plagas. Asimismo, este encuentro pionero ha generado una comunidad de expertos en diferentes ámbitos, que comparten su interés en desarrollar una estrategia de control sostenible.

La iniciativa de la OMS tiene como meta principal controlar los brotes de enfermedades transmitidas por roedores de un forma más efectiva y, además, de una manera integral. Con ello, se pretende mejorar la salud de las personas y de los animales, ya que muchas de las enfermedades de las que son vectores los roedores son zoonóticas. Además, esta iniciativa mejoraría la calidad de vida de los más necesitados, ya que son ellos los que más sufren las incomodas, e insalubres, molestias ocasionadas por los roedores.

A nivel mundial, la proliferación de roedores afecta a la salud de las personas de tres formas distintas. Por un lado, transmiten agentes infecciosos, por otro lado, reducen los recursos alimenticios y, por último, generan accidentes y empeoran las condiciones de vida de los humanos.

400 MILLONES DE CASOS AL AÑO

De hecho, los expertos de la OMS señalan que los roedores están conectados con el 40% de las zoonosis conocidas y la organización calcula que estas provocan 400 millones de casos al año. Es más, los ratones y las ratas están involucrados de diversas formas, ya sea como reservorios del virus, como huéspedes intermedios o como vectores. En este sentido, destacan que los roedores son parte importante en la propagación de enfermedades en el medio ambiente e, incluso, directamente a los humanos, llegando a contagiar enfermedades muy peligrosas, entre las que destacan por  su elevada mortalidad, la leptospirosis, la peste, la rickettsiosis, el hantavirus, la salmonelosis, la fiebre de Lassa, y la toxoplasmosis.

Además, los roedores no solo están relacionados con las enfermedades, sino también con la malnutrición, ya que compiten por los recursos, así como con condiciones de vida insalubre, con mordeduras o accidentes. Sin contar el impacto psicológico que puede tener convivir con estos animales. Por todo ello, la OMS considera que el control global de los roedores es un componente importante en la lucha contra enfermedades como la malaria o el dengue.

Es por todo esto por lo que la autoridad sanitaria mundial aboga por recuperar la eliminación de roedores en la lucha contra zoonosis y el control de plagas. En este sentido la OMS defiende que controlarlos requiere un enfoque completo, integrado y con base científica. Por ello, consideran que la falta de consenso en torno al tema y la escasez de expertos en todo el mundo, especialmente en el contexto de la salud pública, justifican la promoción de una iniciativa que tendría varios objetivos.

Estos son guiar y coordinar la investigación operativa; desarrollar estrategias específicas de prevención y control para roedores y sus ectoparásitos; facilitar la implementación de estos programas en los países que los soliciten, en situaciones de crisis o de otro tipo; capacitar a especialistas a nivel internacional, regional y nacional; y mejorar las estrategias de prevención y control para las enfermedades transmitidas por roedores con el mayor impacto en la salud pública.

Ya sea en el contexto epidémico o endémico, o en el entorno urbano, periurbano o rural, se ha observado que el objetivo no es erradicar las poblaciones de roedores, sino más bien lograr un equilibrio ambiental y socioeconómico entre humanos y roedores. Para concretar esta realidad, proponen un plan con tres puntos principales.

El plan consiste, en primer lugar, en desarrollar programas de control integrado en el que tendrán mayor peso los entornos urbanos y en los que se desarrollarán encuestas sobre métodos de prevención y control de la población de roedores para recopilar los mejores enfoques, en segundo lugar, fortalecerán la capacidad de la cooperación intersectorial, los expertos consideran que la respuesta debe ser multisectorial y, por último, el establecimiento de prioridades de investigación y de desarrollo de acciones.

Fuente: AnimalHealth

9934total visits,1visits today

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *