La Conducta de Acarreo en las Ratas Sinantrópicas

Cuando las ratas descubren un alimento, buscan transportarlo protegido para comerlo sin sobresaltos. Esta conducta se denomina acarreo. El artículo profundiza algunos de sus aspectos.

El comportamiento alimentario de las ratas sinantrópicas es uno de los aspectos más controvertidos de su biología. Si bien el tema ha sido objeto de numerosas investigaciones, muchas de las mismas se basaron en las que determinadas conductas se ven sustancialmente modificadas. Entre ellas, una de las más sensibles a las limitaciones impuestas por el cautiverio es el acarreo de alimento.

Rattus rattus y Rattus norvegicus no solamente utilizan la madriguera para nidificar, dormir o refugiarse, sino que también acumulan allí diversos componentes de su dieta con el objetivo final de ingerirlos en espacios que le brinden seguridad.

De modo general, el tema puede ser planteado diciendo que cuando un animal encuentra un alimento, no lo ingiere en ese sitio, sino que suele trasladarlo a algún lugar protegido antes de comerlo. Esta conducta es denominada acarreo.

Uno de los puntos de mayor controversia gira en torno a la discusión sobre si el acarreo es desarrollado uniformemente por todos los miembros de la colonia o si, por el contrario, está relacionado con el status de esos individuos.

Al respecto, Calhoun sugiere que la inclinación al acarreo es particularmente intensa en los ejemplares más vulnerables al ataque de sus congéneres. Es decir, los socialmente subordinados.

Nuestras observaciones personales coinciden con lo planteado por este autor. En una colonia establecida, los machos dominantes jamás acarrean alimento hacia la madriguera. Por el contrario, cada vez que se lo proponen se dirigen hacia una fuente de alimentación y comen en el lugar por periodos de tres o cuatros minutos. Los individuos juveniles (subordinados), en cambio, generalmente se muestran sumamente temerosos; la aproximación al alimento es mucho más dubitativa y una vez que toman contactos con él, rápidamente buscan transportarlo hacia la madriguera.

Sabido es que los individuos de estratos sociales inferiores son agredidos por los dominantes cuando aquellos interfieren en la explotación de un recurso.

Teniendo en cuenta esto, la presencia de un subordinado durante muchos minutos en una fuente alimentaria lo haría receptor de un ataque si un dominante decidiera alimentarse en ese momento.

En este sentido, el acarreo podría interpretarse como un camino para minimizar la permanencia en una fuente de alimentación y disminuir, así, la posibilidad de ser objeto de una agresión.

Por otra parte, una situación poco descripta en la literatura disponible, y que nosotros pudimos observar frecuentemente, es que el acarreo alcanza su máxima expresión en hembras post-parturientas.

En efecto, el volumen de alimento acarreado por ellas es inmensamente superior al que son capaces de ingerir.

¿Qué propósito encierra esta desmesurada actividad de las hembras? Una respuesta viable podría ser elaborada a partir del hecho de que, una vez acumulada en el nido, la comida es ingerida no sólo por ella, sino también por sus crías.

Si bien la ingesta colectiva de alimento dentro de las madrigueras es una situación habitual, el acarreo sería potenciado por la maternidad como un modo de procurar alimento a la camada. Esto estaría ratificado por una observación adicional: durante las primeras excursiones fuera del nido (a los 18-20 días de nacidas) las crías jamás ingieren alimento sólido a pesar de seguir a la madre hasta la fuente de alimentación.

Por consiguiente, todo parece indicar que esta conducta de los juveniles se relacionaría exclusivamente con la exploración del medio y no, como sostienen algunos investigadores, con la búsqueda de alimentos, los que son ingeridos dentro de la madriguera después de haber sido acarreados por la madre.

De modo simplificado, podría decirse, entonces, que el acarreo estaría condicionado por el status social del individuo o que, visto de otro modo, sería el producto de la experiencia individual.

Si bien todavía restan conocer muchos aspectos de esta conducta,resulta claro que el acarreo es una actividad sumamente compleja que no debeser interpretada simplemente como una etapa dentro de la secuencia de la ingesta.Las incógnitas sobre la verdadera dimensión y los propósitos específicos que propicianel desarrollo del acarreo hacen que aún subsista un gran interrogante: ¿cómoinfluye esta conducta en la eficiencia de los cebos raticidas?

Fuente: Latamplagas

1913total visits,7visits today

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *